Aristocracia británica

La aristocracia se considera la clase más alta de la sociedad por debajo del monarca, quien ha concedido personalmente estos títulos. Antiguamente, los títulos otorgaban privilegios feudales y legales, y en ningún otro país de Europa los aristócratas ejercieron tanta influencia ni conservaron tantos privilegios como en Escocia.

La aristocracia británica consta de dos entidades: la nobleza titulada (peerage) y la gentry. La nobleza titulada está compuesta por cinco rangos en orden descendente de jerarquía: duque, marqués, conde, vizconde y barón, y sus miembros poseen títulos formales.

El resto de la aristocracia se conoce como gentry. Los baronets, caballeros (knights), lairds y señores del señorío (lords-of-the-manor) son todos poseedores de títulos hereditarios, y aunque no pertenecen a la nobleza titulada, forman parte de la landed gentry, que constituye la aristocracia británica inferior.

La transmisión de títulos en Escocia es fundamentalmente diferente de la transmisión de títulos en Inglaterra. Los títulos ingleses pertenecen a la nobleza titulada y confieren privilegios estatutarios, como el derecho a ocupar ciertos cargos, por ejemplo en la Cámara de los Lores. Los títulos escoceses, en cambio, son de carácter feudal y tradicionalmente implican un vínculo con la propiedad de la tierra.

Por este motivo, los títulos nobiliarios ingleses no pueden comprarse, excepto el título de lord-of-the-manor, mientras que los títulos escoceses son transferibles siempre que se vendan junto con la tierra. Además del título de laird, también es posible adquirir los títulos feudales de barón y conde (aunque en un rango de precios completamente distinto y no proporcionados por Historic Estates Ltd).